3 pasos a seguir para escoger tu especialidad médica

La importancia de la elección de la especialidad médica

Todas las personas graduadas nos enfrentamos a la toma de la que puede ser la decisión más importante de nuestras vidas de manera muy temprana. En el caso de los profesionales médicos, la elección de la especialidad en la que nos adentraremos y que marcará el día a día dentro de nuestra vida profesional durante muchos años, se toma justo al acabar el grado.

Como recién graduados, no contamos con la suficiente experiencia clínica, ni sabemos con exactitud cuáles son nuestros puntos fuertes dentro de la profesión, además de que nuestras necesidades pueden evolucionar con el paso de los años, y eso dificulta en mayor medida la elección de la especialidad.

Cuando comiences a contemplar una opción, empieza por investigar sobre las tareas diarias que son parte de ese trabajo y pregúntate si llevándolas a cabo cada día te sentirás feliz. La elección de la especialidad para los médicos es importante a muchos niveles, y como estudiantes no siempre tenemos la oportunidad de experimentar la rutina de todas ellas.

Antes de tomar una decisión, ten en cuenta que el mundo de la medicina cuenta con un gran abanico de opciones, así pues, escoger la especialidad que más se adapte a tus cualidades profesionales será el primer paso para una exitosa carrera como médico o médica.

Pasos a seguir para una elección meditada y acertada en la especialidad médica

La elección de la especialidad se ha descrito como un reflejo de uno mismo, de nuestras propias cualidades: la personalidad, el estilo de vida, la habilidad clínica, las opciones geográficas, el liderazgo… Todos estos atributos nos ayudaran a diferenciar nuestros puntos fuertes y débiles, nuestras necesidades y nuestros gustos.

Dedicando tiempo a conocernos y a investigar a cerca las diferentes especialidades existentes en el mundo de la medicina, podremos poner en marcha los distintos pasos que nos ayudaran a elegir de la manera más acertada la especialidad médica en la que nos adentraremos.

1. Haz una lista de las especialidades

Puedes hacerlo de dos maneras distintas:

LISTA POSITIVA: Te centras en aquello que ya sabes que te gusta, pero debes abrir la mente y reflexionar sobre si hay algunas cosas que aún no has probado y que podrían gustarte también, para que no sea una lista excesivamente limitadora.

LISTA NEGATIVA: La más recomendada. Cuando realizamos esta lista descartamos directamente todo lo que no nos gusta, esas especialidades que sabemos desde el inicio que nunca querríamos hacer. Se puede descartar siguiendo muchos criterios, pero lo mejor será que lo hagas de la forma más personal posible, y que la lista contemple todas las opciones posibles.

2. Conócete a ti mismo: El psicoanálisis

En este punto juegan un papel importante las cualidades que tenemos y de las que hemos hablado anteriormente. Con este segundo paso, podremos vaciar la lista que hemos llevado a cabo a través de uno de los factores que puede resultar de mayor complicación: el conocernos a nosotros mismos.

  • ¿Quién soy y qué quiero?
  • ¿Me gusta la atención directa de los pacientes? ¿Qué tipo de pacientes?
  • ¿Tolero el estrés? ¿Me gusta llevar un ritmo de vida más bien acelerado?
  • ¿Dónde me visualizo en un futuro?

Estas son algunas preguntas de ejemplo que te ayudarán a iniciar el proceso de introspección. Cuantas más cuestiones te plantees, mejor psicoanálisis realizaras sobre ti mismo y, de esta forma, podrás pulir la lista de la manera más eficaz posible.

3. Exprime al máximo la investigación sobre la especialidad

Inicialmente, puedes realizar una investigación sobre aquellas especialidades que más te llamen la atención. Puedes optar por libros para informarte, o incluso en internet encontrarás una gran cantidad de fuentes. Aun así, lo más recomendable es que preguntes en los hospitales y servicios, y que, si puedes permitírtelo, hagas rotación y pruebes distintas especialidades. De esta manera, podrás conocer de primera mano tus preferencias.

Algunas de las cuestiones que recomendamos que preguntes siempre cuando vayas a informarte en los distintos hospitales o centros sanitarios, son las siguientes:

  • ¿Cómo son las guardias? Son varios los profesionales médicos que recomiendan NO escoger hospitales en los que no se pueden librar las guardias.
  • ¿Qué las salidas profesionales existen? ¿En qué situación se encuentran los residentes que estuvieron anteriormente? Nos interesa saber si están trabajando, o en el paro, por ejemplo.

Habla con todos los residentes posibles, y si tienes la oportunidad, también con los adjuntos. Pídeles números objetivos que te ayuden a tomar la decisión. No debes olvidar que, eres tú quien va a escoger el hospital, no él a ti.

Si sigues estos tres pasos, tu lista de especialidades va a quedar muy reducida y vas a ver de una manera mucho más clara y justificada cuál es aquella que más te llena y en la que quieres adentrarte.

Debes dejar el abanico abierto a unas tres opciones, y una vez te asignen la plaza, comprometerte con tu especialidad. Tras la primera lista, el psicoanálisis y la investigación sobre la especialidad en distintos hospitales y fuentes de información, tu elección será de lo más acertada.

Tómate el tiempo que necesites, no tengas prisa, es una decisión muy importante que determinará tu futuro como profesional médico o médica.

 

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