El mundo de la Pediatría: la historia y sus curiosidades

En la jornada del 15 de abril, y coincidiendo con la celebración del Día Internacional del Niño, nos adentramos en una de las especialidades médicas más delicadas, empáticas y especiales dentro del apasionante mundo de la medicina: la pediatría.

La pediatría es la especialidad médica dedicada a la atención y al cuidado médico de los niños y niñas, desde que nacen hasta cumplidos los 18 años. La finalidad de esta disciplina es promover un completo crecimiento y desarrollo sano en los niños y niñas, tanto físicamente como mentalmente, y jugando aquí un papel fundamental la prevención.

Siguiendo la historia de la medicina, podemos considerar la pediatría como una especialidad relativamente nueva, ya que inicialmente no había médicos específicos para los más pequeños. Los médicos tradicionales se encargaban de atender a los pacientes de todas las edades, desde los recién nacidos hasta los ancianos, ya que las enfermedades de los niños se consideraban las mismas de los adultos.

Con el tiempo, se puso en valor la necesidad de médicos especializados en la atención y la cura de niños y niñas, apareciendo la figura del pediatra y convirtiéndose, como la conocemos hoy en día, en imprescindible.

Curiosidades y datos relevantes sobre la pediatría y su historia

Antiguamente ya se hablaba de pediatría

Aunque es considerada una especialidad relativamente reciente, la medicina sobre los niños ya se empezaba a hablar en los míticos papiros de Egipto (1600 y 1450 a.C.). Algunos ejemplos los encontramos en el papiro de Smith, donde se menciona la circuncisión hecha en niños los primeros años, o en el papiro de Ebers, donde aparecen varias enfermedades que afectaban a los niños y niñas y una sección dedicada al nacimiento.

El libro sobre pediatría más antiguo

Si es cierto que los papiros egipcios de Berlín hablan por primera vez sobre pediatría, el primer libro impreso del cual se tiene referencia como dedicado exclusivamente a la pediatría es el Libellus de egritridinibus infantium, escrito por Paolo Bagellardo en abril de 1472. Cabe añadir que, este se trata también del primer escrito médico en aparecer de forma impresa.

La pediatría se abre camino como especialidad médica

En el siglo XIX, después de considerarse durante muchos años como parte de la medicina interna, la pediatría desarrolla su base científica y se convierte en una especialidad médica con identidad propia, gracias al seguimiento de entidades y médicos interesados en la atención al niño. Este hecho se promueve en mayor medida en Francia y Alemania, ya que son los pediatras alemanes y franceses quienes se encargan de difundir esta especialidad al resto del mundo.

La aparición de la necesidad de hospitales especializados en niños y niñas

La Escuela de Enfermería de la Universidad de Pensilvania promueve en uno de sus artículos que “hasta mediados del siglo XIX no había instalaciones dedicadas al cuidado de niños enfermos en Estados Unidos. Si no podían ser atendidos en el hogar, los niños y los padres iban a las casas de acogida municipales”. No es hasta llegada la década de 1860 cuando los hospitales especializados en niños se convierten en una necesidad.

El primer pediatra del mundo

Charles Michel Billard es considerado el primer médico pediatra. En el año 1828 publicó en París el artículo Traité des maladies des enfants nouveau-nés et á la mamelle fondé sur des nouvelles, lo que le posicionó como pionero en la neonatología y lo que supuso, con su publicación, el punto de partida de la pediatría moderna.

Por otro lado, Abraham Jacobi, es reconocido como el “padre de la pediatría moderna”. De origen alemán, aterrizó en Nueva York en 1953 y formó distintas sociedades dedicadas a la salud pediátrica y varios departamentos infantiles en hospitales.

Pediatras que dejaron huella

Theodor Escherich, pediatra austriaco-alemán interesado en el estudio de enfermedades infecciosas, inició la aplicación de sus conocimientos bacteriológicos en el campo de la pediatría.

Destacó en esta especialidad también por ser el creador de la Sociedad Científica de Pediatras y cofundador de la Sociedad Austríaca para Investigación Pediátrica. Además, fundó el Instituto Imperial para el Cuidado de la Maternidad y la Infancia, también fueron relevantes sus importantes aportaciones al conocimiento de la nutrición infantil.

Por otro lado, Cornelia Catharina de Lange, pediatra holandesa, trabajó como especialista en el Hospital Infantil de Ámsterdam, donde estudió todos los aspectos de la pediatría.

Basó sus mayores intereses en los desórdenes congénitos y su relevancia pediátrica, y en el año 1993 descubrió lo que hoy conocemos como el Síndrome de Cornelia de Lange (CdLS). Este se trata de una alteración genética poco conocida que conduce a anormalidades en el desarrollo.

Hoy en día, ¿Qué aprenderás como residente en pediatría?

Si en la elección de la especialidad médica has escogido pediatría, vas a adentrarte en una formación de 4 años como residente. Cada año se compone de diferentes rotaciones por las subespecialidades pediátricas, que según el hospital acostumbran a dividirse en periodos de 1 a 3 meses, y estas rotaciones pueden ser obligatorias u optativas.

El primer año se dedica a aprender la valoración del niño sano y las patologías más frecuentes en la infancia, mientras que los años posteriores se centran en el aprendizaje de las diferentes subespecialidades existentes, por ejemplo, la endocrinología, la nefrología, la neurología o la cardiología.

La importancia de la pediatría y su situación actual

La pediatría tiene una relevancia muy especial porque se trata de una especialidad con una finalidad muy distinguida de las otras: el bienestar y la salud de los niños y niñas. Personas indefensas que dependen de otros individuos para poder crecer y desarrollarse adecuadamente a lo largo de su infancia.

Hoy en día, según la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (Aepap), cerca de 600.000 niños, niñas y adolescentes carecen de pediatra asignado. Actualmente existen al menos 595 plazas de asistencia infantil vacías, lo que equivale a 595.592 niños que no tienen un especialista pediátrico asignado. Estas cifras son alarmantes, ya que, la figura y el papel del profesional médico pediátrico es imprescindible e insustituible.

Ser pediatra no se basa solamente en investigar, diagnosticar y curar a los más pequeños. Hay que saber escuchar a los padres, empatizar y ayudarles a gestionar sus emociones, y nunca menospreciar sus angustias. Los padres en muchas ocasiones serán el reflejo de la dolencia de sus hijos, pero cuando el niño o niña pueda expresarse con autonomía, deberá ser nuestro centro de atención.

Los más pequeños son el futuro de la sociedad, y como pediatras desarrollamos una gran labor en su evolución y crecimiento. Se trata de una especialidad admirable, ya que requiere de un don de gentes y un carisma especial para poder crear una conexión con los niños que nos ayude a ganar su confianza y ofrecerles un tratamiento de calidad óptima.

todo sobre pediatría

TE RECOMENDAMOS: