La historia de la mujer en la medicina

Historia de la mujer en la medicina

Han pasado muchos años desde que la medicina se convirtió en un área a la que se accede mediante estudios universitarios, pero, históricamente, las mujeres tenían prohibida la entrada a la universidad. Es por este motivo, que quienes quisieron intentar adentrarse en la profesión, tuvieron que hacerse pasar por hombres para poder permitirse estudiar.

Fue en el siglo XIX cuando las universidades abrieron sus puertas a las mujeres, y éstas, pudieron empezar a tener la oportunidad de graduarse en medicina de manera oficial.

“Si la sociedad no acepta el libre desarrollo de las mujeres, entonces no hay duda que lo que hay que cambiar es la sociedad”, este era el pensamiento que defendía Elizabeth Blackwell, quien fue la primera mujer que estudió medicina y dio los primeros pasos en el camino de la historia de la mujer en la profesión médica.

Primera mujer que estudió medicina

El primer nombre que aparece cuando hablamos sobre la historia de la mujer en la medicina es el de Elizabeth Blackwell. Nacida en el año 1821 y procedente de Bristol, emigró junto a su familia a Nueva York donde quiso hacer realidad su mayor inspiración: entrar en la facultad de medicina.

La mejor amiga de Blackwell sufría una enfermedad terminal que la llevó a pasarse la vida de hospital en hospital, y siempre mostró su inconformidad por no poder hablar con ninguna mujer doctora, lo cual la afectaba negativamente, ya que se cohibía y no podía expresar con claridad qué era lo que le pasaba.

Blackwell siempre tuvo muy claro su objetivo, y cuando cumplió la mayoría de edad, solicitó entrar en varias universidades. La rechazaron una gran cantidad de veces, ya que consideraban no podía aspirar a “tal privilegio por ser una mujer”, pero, todo cambió cuando recibió la carta de admisión de la Facultad de Medicina de Geneva.

Aunque dicha carta resultó ser una farsa del consejo de estudiantes, Blackwell aprovechó la oportunidad y se matriculó, pasando, de esta manera, a convertirse en la primera mujer que estudió medicina.

Aunque no fue un camino fácil, su trabajo y determinación la ayudaron a ganarse la confianza de sus compañeros y pacientes, quienes tampoco estaban convencidos de lo que pudiera decirles una mujer.

Finalmente, en el año 1849 se doctoró y se convirtió en la primera doctora con titulación en medicina de la historia, poniendo fin a sus estudios como la primera de la clase pasando a ser una gran inspiración para varias generaciones de médicos.

Con Blackwell empieza la historia de la mujer en la medicina a nivel mundial, pero no es hasta trascurridos más de 30 años, en el 1882, que Dolors Aleu Riera se convierte en la primera mujer licenciada en Medicina en España.

Más de medio siglo después de este gran acontecimiento, encontramos el primer dato que nos ofrece el Instituto Nacional de Estadística (INE)  a cerca de los colegiados y las colegiadas en medicina en España. En el año 1954, un total de 31.618 personas se convirtieron en médicos colegiados, 31.284 fueron hombres y 334 fueron mujeres.

Aunque la diferencia cuantitativa entre hombres y mujeres sigue siendo notable, se aprecia como poco a poco la figura de la mujer empieza a abrirse camino dentro de la profesión médica.

Evolución de la presencia de la mujer en la medicina

El número de colegiadas en medicina aumenta cada vez más en España, pero no es hasta el año 2017, cuando por primera vez en la historia, la feminización de la profesión médica se convierte en una realidad, siendo el número de mujeres colegiadas mayor al de los hombres por primera vez.

Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), en el 2017, hubo un total de 253.796 colegiados en medicina en España, de los cuales 125.817 fueron hombres y 127.979 mujeres, siendo la cantidad femenina mayor por primera vez.

Un dato que también resulta muy relevante, es que, desde entonces, la presencia de mujeres colegiadas en la profesión médica ha sido mayor a la de los hombres, y la diferencia en la cuantía ha ido aumentando con el paso de los años mostrando una clara evolución de la presencia de la mujer en la medicina.

En el último estudio que ofrece el INE, donde recoge los datos de 2020, el número total de colegiados se remonta a 276.191. Dentro de esta cifra, 131.901 son colegiados y 144.290 son colegiadas. En el año 2017, la diferencia era de 2.162, pero en el año 2020, pasamos a observar una diferencia de 12.389 mujeres colegiadas más que hombres.

Estos datos estadísticos apuntan que, hoy en día, la medicina cuenta con una presencia de mujeres profesionales mayor a la de los hombres, ya que, con el paso de los años, el número de mujeres colegiadas ha aumentado muy notablemente.

Según el informe del Centro de Estudios del Sindicato Médico de Granada que analiza cuál es la situación de los Médicos Internos Residentes (MIR) en España, la especialidad médica con un mayor porcentaje de presencia de mujeres continúa siendo Obstetricia y Ginecología con un 83,1%, seguida de Pediatría con un 80,9%, Alergología con un 80,8% y Psicología Clínica con un 79,9%. Algunas otras especialidades donde la presencia de mujeres también supera el 70% son Geriatría, Cirugía Pediátrica, Medicina Familiar y Comunitaria o Bioquímica Clínica. 

Entendemos que el aumento de la presencia de mujeres en la medicina no es una casualidad. Desde que las mujeres tuvieron la oportunidad de introducirse y formarse en la profesión médica, han aportado grandes descubrimientos que han enriquecido los avances en la medicina. Y hoy en día, ya no se concibe la profesión médica sin la presencia de las mujeres:

Más de 39.000 doctoras ya confían en Mutual Médica, actualmente somos más de 75.600 médicos mutualistas, por tanto, un 52% de mutualistas son mujeres.

No te pierdas nuestra infografía interactiva sobre la historia de la mujer en la medicina:

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