La influencia de la salud mental para el bienestar de las personas

La salud mental, que se trata de una de las bases de mayor importancia para la consecución del bienestar de las personas, empieza a cobrar importancia en el día a día de los individuos que, cada vez, la tienen más presente.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la salud mental como “el estado de bienestar en el cual la persona es consciente de sus propias capacidades, puede afrontar las tensiones normales de la vida y trabajar de forma productiva, y es capaz de hacer una contribución a su comunidad”. Añade también, que este bienestar, puede romperse debido a acontecimientos traumáticos, como sufrir o presenciar actos de violencia, el enfrentamiento a la muerte de seres queridos en un desastre natural o en una guerra, o tener que desplazarse o dejar el hogar, entre otros.

Así pues, la salud mental se sitúa en el eje central de la vida de las personas y su cuidado se vuelve imprescindible para el desarrollo del día a día y de las actividades cotidianas de todos los individuos, incluidos nosotros, los profesionales médicos.

La atención en salud mental

La atención destinada a la salud mental está pensada para proteger y mejorar el bienestar mental de las personas, previniendo el desarrollo de problemas mentales y tratando y aliviando el sufrimiento que se pueda estar padeciendo. Al mismo tiempo, tiene como objetivo ayudar al individuo a mejorar su capacidad de seguir adelante con las actividades y rutinas del día a día.

Según los datos proporcionados por Médicos sin Fronteras, se estima que, en todo el mundo, existen 450 millones de personas con trastornos de salud mental, y que una de cada cuatro personas sufrirá algún problema de este tipo a lo largo de su vida.

El bienestar físico está también ligado y cobra mucha importancia en su vínculo con la salud mental. Aproximadamente un 13% de las enfermedades físicas están relacionadas a trastornos de salud mental. Y aunque estas cifras resultan alarmantes, aún existe una brecha en la atención a las personas con problemas de este tipo.

El cuidado de la salud mental de los médicos

Los estudiantes de medicina y los profesionales médicos, durante todas las etapas de nuestra carrera, nos empapamos de experiencias positivas, pero también nos exponemos a una gran cantidad de estrés en el trabajo. Como cualquier persona, los médicos padecemos estrés y enfermedades, tenemos obligaciones y compromisos personales y familiares externos a nuestra vida profesional que tienen mucha relevancia y, por tanto, deben ser considerados.

Muchas veces, los médicos tardamos más de lo que deberíamos en pedir ayuda. El entorno laboral nos lleva a adoptar un sentimiento de responsabilidad con nuestros pacientes, y este, no nos permite bajar la guardia y nos impide escucharnos y centrarnos en nosotros mismos, afectando negativamente a nuestra salud.

Las condiciones laborales, que en muchas ocasiones conllevan una gran carga de trabajo y muchas horas de implicación, pueden afectar a nuestra motivación, vida personal y salud psicológica. A menudo, no se contempla la opción de que los profesionales médicos podemos sufrir enfermedades, porque nuestra labor en el trabajo hace que se nos perciba como sanadores.

La profesión médica nos expone constantemente a situaciones emocionalmente muy complicadas y traumáticas, que a veces, digerimos con dificultad y que muchas veces, ignoramos y no tratamos como deberíamos. Los médicos siempre defendemos que hay que identificar y tratar las enfermedades de la manera más temprana posible, y cuando se trata de nosotros mismos, debemos actuar del mismo modo.

Prevención y cuidado de la salud mental

Aunque no existe una formula preestablecida que nos ayude a prevenir la decaída de la salud mental, existen algunas vías que nos pueden ayudar a cuidarla para poder disfrutar del bienestar y evitar caer en un trastorno que nos impida, no solo ejercer nuestra labor como profesionales médicos, sino disfrutar de nuestra vida personal en toda su esencia.

Para ello, te proponemos una serie de pasos que debes tener en cuenta si quieres cuidar de tu salud mental y velar por la de las personas que te rodean:

  1. Debemos buscar un espacio para conversar, donde podamos expresar nuestras preocupaciones y sentirnos apoyados. Exteriorizar nuestros pensamientos y sentimientos, y no encerrarnos en nosotros mismos.
  2. Cuando hemos detectado y aceptado que algo en nosotros mismos y en nuestra mente no está funcionando como debería, podemos investigar e ir en búsqueda de un profesional para que nos guíe mediante sesiones de terapia.
  3. Cuando nuestra salud mental falla, nuestra vida se debilita, y para fortalecernos, es muy importante que nos rodeemos de personas sanas que transmitan una perspectiva optimista de la vida, y que mantengamos una actitud positiva.
  4. Debemos buscar actividades que nos hagan sentir útiles y capaces, además de centrarnos en la realización de hobbies que nos ayuden a desconectar y que nos hagan disfrutar, llenando nuestra mente de buenos momentos y felicidad.

Recuerda que, si no cuidas de ti mismo, tampoco podrás cuidar de los demás. Puedes aplicar estos pasos a tu situación personal, o compartirlos con tus pacientes, a quienes les resultarán de gran ayuda si detectas que pueden estar sufriendo algún trastorno que les impida disfrutar de una buena salud mental.

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